En una columna publicada en Microjuris al Día el 2 de julio de 2026, la licenciada Yolanda Álvarez examina un tipo de decisión que se repite en Puerto Rico: órdenes administrativas y judiciales que prohíben alimentar colonias de gatos comunitarios.
Su argumento es jurídico antes que sentimental. Una colonia que depende del cuidado humano y a la que se le retira ese cuidado queda, en la práctica, condenada; una medida así difícilmente supera los criterios de necesidad y proporcionalidad, y choca con el reconocimiento de los animales como seres sintientes que ya recogen la Ley para el Bienestar y la Protección de los Animales y el Código Civil de Puerto Rico.
La columna repasa la evidencia sobre los programas de captura, esterilización y retorno (TNR), adoptados por más de 650 municipios en los Estados Unidos, y sostiene que las autoridades deben fundamentar sus decisiones en esa evidencia en lugar de sancionar a quienes cuidan a los animales. Castigar o impedir los actos de cuidado no resuelve la situación
, escribe.

